Trabajar como consultor sistémico y coach me permite entrar en contacto con un gran número de equipos y de organizaciones muy diferentes y enriquecerme de su experiencia y de las emociones que los mueven.

 

Hoy quiero compartir con vosotros algunos aspectos clave del dominio interpersonal en una organización. He intentado resumir en este post mis reflexiones a raíz del trabajo que he llevado a cabo con una start-up del ámbito de la alimentación saludable. Se llama Kalegría. Aunque muchos de estos aspectos vienen documentados en la bibliografía de gestión y liderazgo, me sorprenden cada vez que los vivo in situ.

 

El equipo de Kalegría tiene la misión de normalizar y modernizar la alimentación saludable para que sea accesible a todo tipo de público. Difunden y elaboran una cocina creativa y rica en alimentos crudos, productos de origen vegetal, hojas verdes, frutas, semillas, germinados, batidos verdes y súper alimentos. En definitiva un chute de vitalidad para el organismo, ese extra que necesita diariamente de forma natural.

 

Son tres socias: Marta, Kristina y Cristina. He trabajado 1 mes con ellas y durante este tiempo he aprendido 8 lecciones que pueden resultar muy útiles para cualquier equipo que empieza un proyecto:

 

  1. Dedica tiempo de calidad al estado del equipo:
    Muchas organizaciones focalizan su reuniones de trabajo, exclusivamente, en la efectividad para tomar decisiones y resolver problemas del día a día. Dedicar espacios de calidad para conversar sobre el estado del proyecto, y la situación respecto al mismo de cada uno de los miembros, libera el espacio de “bloqueos” invisibles.
    Conversar sobre la motivación, las dudas, las interpretaciones y los desequilibrios en las cargas de trabajo permite gestar soluciones efectivas para cada individuo. Así, aumenta la eficiencia y la eficacia cuando se focalizan de nuevo en la tarea.
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  3. Conéctate con un propósito superior con sentido:
    La cohesión y la reconexión de un equipo sólo es posible si éste cuenta con un propósito (visión) que haga vibrar a cada miembro y que lo conecte con un mundo en el que sucedan las mejores cosas para todos. Así de sencillo. Son los beneficios de la visión (leer mas). Es un generador infinito de la mejor energía para afrontar conversaciones difíciles.
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  5. Usa el reconocimiento como fuente de motivación inagotable:
    Un buen abrazo, con el cuerpo o con palabras, permite expresar mucho mejor la intensidad de la pasión por el proyecto del que lo ofrece. Es una forma genuina de reconocimiento de la contribución. Para quien lo recibe, es un catalizador de la motivación y su implicación en el proyecto.
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  7. Aprovecha las limitaciones como trampolines hacia la acción:
    Cuando puedo expresar las limitaciones desde mi liderazgo, convierto los muros en trampolines que sirven para dar soporte y contribuir. Lo que para mi es una limitación, puede ser visto desde fuera como un valor sobresaliente. Como ha aprendido Google en su proyecto Aristóteles, el hecho de compartir las limitaciones crea el espacio de interdependencia y seguridad psicológica entre los miembros del equipo. De esta forma, el resto puede ofrecer su soporte:

    • La inseguridad se convierte en firmeza y confianza cuando aparece la necesidad de ayudar a otro.
    • Si comunico mis debilidades con asertividad y respeto, el exceso de responsabilidad que implica sentir que cargo con todo, se convierte en delegación eficiente y efectiva cuando cada una de mis colegas da un paso al frente para aligerar mi carga.
    • La incertidumbre sobre qué camino escoger y hasta dónde me involucro, se convierte en un foco láser cuando tengo claro cuál es mi contribución especial y en qué ámbitos del proyecto puedo ser más útil.
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  9. Mejor bien acompañado que solo:
    Como directivos podemos caer en la interpretación de que somos los únicos que cargamos con toda la responsabilidad. Eso sabemos que desgasta mucho. 
En cambio, cuando decido contar conscientemente con los miembros del equipo desde la valoración auténtica de sus contribuciones mi capacidad y la suya crecen en espiral.
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  11. Vulnerabilidad? Sí, por favor:
    Cuando muestro mi vulnerabilidad y comparto mis aspiraciones, mis miedos y mis interpretaciones de todo aquello que rodea con sinceridad y respeto, mis colegas se apuntan sin esfuerzo y de buena gana a poner su energía para co-crear y co-empujar el carro.
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  13. Las interpretaciones si no se expresan son la fuente de los conflictos:
    Mi mente, mi parte más racional, junto con mi cuerpo y mis emociones son el territorio más fértil para la generación de creatividad. Y también puede convertirse en la fuente de mis peores pesadillas cuando no contrasto mis interpreciones sobre los hechos que suceden a nuestro alrededor con las personas que los protagonizan o que reaccionan a ellos: “es que yo hacía esto por que me pensaba que tu…”, “pero tú dijiste que…”, “esperaba que tuvieras en cuenta…”
    Cuando abro mis interpretaciones y comparto mi biblioteca mental con los otros, en un conversación generativa, entonces se derriten las pesadillas y las ideas de valor compartidas se multiplican por mil.

     

    Por último, como consultor he encontrado la piedra filosofal:

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  15. Enamórate, tu bilirrubina te traerá las mejores ideas:
    He aprendido que enamorarme del proyecto en el que trabajo cataliza mi creatividad y desarrollar ideas y presentar propuestas de una manera más efectiva, dinámica y adaptada a las necesidades del momento.

Resumiendo:

¿Estoy diciendo que el dominio relacional de las organizaciones implica que deberíamos decirnos las cosas con respeto e incluso con admiración? ¿Que nos sonriamos y abracemos al entrar y salir de las reuniones, si la confianza lo permite? ¿Estoy proponiendo que expresemos nuestras emociones y dejemos que las emociones de los demás nos empapen, nos ericen la piel y hasta que los ojos nos brillen con alguna lágrima furtiva?

 

Sí. He experimentado, de nuevo en este caso, que funciona.

 

¿Podemos comprometernos a ello? Puede que todavía no, y nos equivocaríamos y haríamos que otros se equivocaran si se lo exigiéramos… pero sí es una maravillosa posibilidad desde la que vivir, y convivir, en la organización.

 Y a ti? ¿Qué modalidades del dominio relacional te sirven más para facilitar un contexto de creatividad, compromiso e ilusión por tu proyecto (área, departamento, empresa)?

 

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 Muchas gracias por tu tiempo.